Ranfañote y su historia

 

Algo de historia...


Era considerado como un manjar de los pobres, pues apareció durante la época del Virreinato (entre los siglos XVI y XIX), a partir de la costumbre que tenían los esclavos que radicaban en Lima: comer pan duro remojado en miel de caña. Por tal motivo, era catalogado como un dulce “ordinario” por la clase alta.

Pamela Cartagena, nieta de Agustina Reyes Ballumbrosio (considerada en Chincha como la reina absoluta de este dulce), cuenta que existen dos teorías sobre su origen: la primera reza que nació en manos de las esclavas afrodescendientes de su ciudad natal; y la segunda, atribuye su origen durante la guerra del pacífico, que ocurrió en el siglo XlX.

“Se dice que el sobrante de la comida de los patrones se combinaba para darles de comer a los esclavos; pero también se refiere que el pan tostado y el queso eran el rancho que recibían los soldados en la guerra con Chile. Ahora, esto se ha convertido en un exquisito postre”, comenta.

Por un momento, el ranfañote estuvo a punto de ser olvidado. Sin embargo, descendientes de quienes fueron maestras y maestros en su preparación hacen grandes esfuerzos para continuar con el legado. Puede encontrarse en diferentes presentaciones en la feria gastronómica ubicada en la Alameda Chabuca Granda, en el Rímac; también en la dulcería Santa Rosa, ubicada en Magdalena del Mar.




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